El torticolis un posible signo de estrabismo u otros problemas oftalmológicos en niños
El torticolis de origen ocular se puede presentar en las siguientes circunstancias:
- Estrabismo. En el estrabismo infantil y especialmente en el congénito la presencia de un torticolis debe hacer sospechar en un origen torsional o restrictivo del mismo.
- Nistagmus. El nistagmus es un movimiento de vaivén de los ojos que cursa en general con mala visión. En algunos casos el “temblor” de los ojos disminuye y se atenúa en cierta posición y por eso la cabeza se gira en sentido contrario.
- Ptosis palpebral. En las ptosis palpebrales bilaterales (cuando los párpados están caídos más allá de la pupila) el paciente eleva el mentón para poder ver.
- Parálisis oculomotoras. Tanto en los niños como en los adultos la posición de torticolis se adopta para suprimir la diplopía que el desequilibrio pueda generar.

Paciente que tiene los ojos alineados en su tortícolis habitual con la cabeza inclinada hacia su hombro derecho (imagen de la izquierda). Al llevar la cabeza sobre el hombre izquierdo aparece una importante desviación ocular debido a la parálisis del músculo oblicuo superior del ojo izquierdo (imagen derecha).
Torticolis y estrabismo en niños
Cuando este problema se presenta en niños, suele estar causado, en la mayoría de los casos, por estrabismo, por lo que recibe el nombre de tortícolis ocular. El paciente adopta una posición compensadora con su cabeza para evitar la visión doble. Esto acaba generando contracturas en la región del cuello.El tortícolis ocular debe ser diagnosticado y tratado lo antes posible, preferiblemente antes de los tres años, para evitar que el problema se cronifique y se produzcan contracturas a nivel de los músculos del cuello irreversibles. Por este motivo, es importante comprobar si el niño ladea la cabeza siempre hacia un mismo lado. En esos casos, se debe acudir a un oftalmólogo para que examine su salud visual y pueda descartar un presunto estrabismo.
Tipos de tortícolis vinculadas al estrabismo
- Tortícolis vertical. Sucede cuando el ojo está desviado hacia arriba o hacia abajo y el niño necesita elevar o bajar la barbilla para mirar a lo lejos.
- Tortícolis horizontal. Se produce cuando hay estrabismo horizontal con el ojo desviado hacia derecha o izquierda. Esto hace que el niño tienda a girar la cabeza hacia uno de los lados.
- Tortícolis oblicuo. Se presenta cuando existe una lesión de un músculo que tiene más de una función. En estos casos los niños suelen inclinar la cabeza sobre uno de los hombros.
Por ello, siempre es recomendable realizar revisiones oftalmológicas periódicas a los niños. Así se podrán detectar a tiempo los problemas oculares, ya que por ellos mismos no se darán cuenta de si tienen una mala visión. De esta manera, beneficiaríamos su desarrollo, pudiendo prevenir patologías físicas y psicológicas.
