Tratamiento para la progresión de la miopía
La miopía es un defecto de refracción que consiste en que la imagen procedente del infinito no se forma en la retina sino por delante de la misma. La consecuencia de este defecto es que la persona ve mal de lejos tanto más cuantas más dioptrías tiene. A diferencia de la hipermetropía y el astigmatismo (los otros defectos de refracción), la miopía se caracteriza por su progresión a lo largo de la vida, pero sobre todo en la infancia y la adolescencia.
La pandemia de la miopía
En las últimas dos décadas han comenzado a saltar las alarmas sobre las cifras y previsiones de personas miopes calculándose que para 2050 la mitad de la población mundial lo será, con especial incidencia en la población asiática y más concretamente en China.
La gravedad de estas previsiones viene dada no solamente por el costo socio-sanitario que representa sino también porque un porcentaje nada despreciable de casos acabará sufriendo una miopía magna (por encima de las 8 dioptrías).

Gráfica que muestra la tendencia al alza de los casos de miopía en el mundo hasta el año 2050. Fuente: Holden BA, Fricke TR, Wilson DA et al. Global Prevalence of Myopia and High Myopia and Temporal Trends from 2000 through 2050. Ophthalmology. 2016; 123:1036-42
Tipos de miopía
Esto nos lleva a diferenciar dos tipos de miopías. La llamada escolar que no sobrepasa las 6-8 dioptrías, que se suele estabilizar sobre los 18-20 años y en la que el crecimiento de la longitud axial del ojo no va asociada a cambios anatómicos. Cuando la miopía sobrepasa las 8 dioptrías hablamos de miopía degenerativa o magna que se caracteriza por la progresión más allá de los 20 años y por los cambios anatómicos que sufre el ojo sobre todo en la longitud del mismo. Este alargamiento tensa todas las estructuras del ojo, pero sobre todo la retina. El estiramiento excesivo de la misma la hace especialmente vulnerable a sufrir desgarros periféricos (origen del desprendimiento de retina) y también en la región central pudiéndose producir hemorragias en la mácula. Otra complicación menos frecuente, pero no por ello menos importante, son los aumentos de la tensión ocular (glaucoma).

Imagen de una retina con signos claros de miopía magna
¿Se puede frenar la progresión de la miopía?
Con todos estos datos en la mano, la comunidad científica se ha planteado si realmente podemos hacer algo para evitar, o por lo menos minimizar la progresión de la miopía.
Desde hace ya bastantes años se vienen probando tratamientos esperanzadores para intentar frenar la progresión de la miopía si bien los trabajos necesarios para comprobar la efectividad de los mismos llevaran mucho tiempo puesto que se necesita un control de un grupo muy numeroso de personas y durante muchos años. Lo que si que es cierto es que para que cualquiera de los procedimientos que adoptemos, serán tanto más eficaces cuanto más pronto se empiecen a utilizar. Aquí como en otros muchos campos de la medicina, la actuación precoz es fundamental
La irrupción de los dispositivos electrónicos (tablets, móviles, PC y otros) entre la juventud y su utilización en penumbra e incluso oscuridad han desencadenado la alarma sobre el crecimiento de la miopía a partir de los 10 años. Al margen de otras actuaciones médicas que veremos más adelante, hay un hecho profiláctico incontestable y demostrado cual es la exposición a la luz y mejor todavía al aire libre. La luz (sin importar que sea muy intensa) desencadena una serie de respuestas anatómicas y bioquímicas que contribuyen a frenar la miopía. Se ha calculado que el tiempo de exposición al aire libre debe ser de unas 15 horas por semana, es decir, unas dos horas al día.
¿Qué tratamientos médicos/ópticos existen?
- Colirio de atropina: Su acción no es todavía bien conocida pero las teorías indican cambios bioquímicos a nivel de la retina y la esclera que frenan el crecimiento del ojo. La instilación por la noche de colirio de atropina rebajada al 0,01% es quizás el tratamiento más extendido en la actualidad y sobre el que existen mayor número de trabajos y estadísticas. En Asia ha demostrado mayor eficacia que en el mundo occidental. Todavía existen controversias y dudas sobre su eficacia y tolerancia a largo plazo.

El colirio de Atropina a dosis bajas 0.01%-0.02% ha demostrado ser de utilidad para frenar la progresión de la miopía
- Intervenciones ópticas: Son unos cristales para usar en gafas de unas características especiales cuyo objetivo es provocar un desenfoque hipermetrópico periférico incidiendo de esta manera en el proceso de emetropización.

Lentes con tecnología tipo HALT
- Ortoqueratología: Este tratamiento consiste en líneas generales en colocar unas lentillas rígidas sobre la córnea durante la noche consiguiendo de esta manera aplanarla y que, al quitarlas durante el día, el paciente pueda manejarse sin gafas. Este tratamiento, que podría ser válido para miopías débiles, no esta exento de desagradables efectos secundarios y por ello lo desaconsejamos totalmente.
Por qué
García de Oteyza
Experiencia y excelencia médica
Más de 50 años dedicados al cuidado de la salud visual. Contamos con una amplia experiencia en cirugía ocular.
Trato humano y atención personalizada
Creemos en una medicina cercana. Escuchamos, explicamos y acompañamos a cada paciente durante todo el proceso.
Innovación y precisión
Contamos con equipamiento que nos permite realizar diagnósticos precisos y ofrecer tratamientos personalizados y seguros.
Preguntas frecuentes
¿A qué edad se recomienda iniciar el tratamiento para frenar la miopía?
Cuanto antes se inicie el tratamiento, mayor será su eficacia. Generalmente se recomienda comenzar en la infancia, cuando la miopía está en fase de progresión activa, aunque algunos tratamientos también pueden ser útiles en adolescentes y adultos jóvenes.
¿La atropina para la miopía es segura?
Sí. La atropina a baja dosis ha demostrado ser segura y eficaz para frenar la progresión de la miopía en niños. Al utilizar concentraciones muy bajas, los efectos secundarios son mínimos y el tratamiento se realiza siempre bajo control oftalmológico.
¿Por qué es importante controlar la progresión de la miopía?
Una miopía elevada aumenta el riesgo de enfermedades oculares como desprendimiento de retina, glaucoma o maculopatías. Frenar su progresión ayuda a proteger la salud visual a largo plazo y mejora la calidad de vida del paciente.
¿Las gafas especiales pueden frenar la progresión de la miopía?
Sí. Existen gafas con diseños ópticos específicos que han demostrado ayudar a ralentizar la progresión de la miopía, sobre todo en niños. Estas lentes se utilizan como gafas habituales y son una opción cómoda y no invasiva para muchos pacientes.
¿El estilo de vida influye en la progresión de la miopía?
Sí. Factores como el uso prolongado de pantallas, el trabajo en visión cercana y la falta de actividades al aire libre pueden favorecer la progresión de la miopía. Por ello, los tratamientos oftalmológicos se suelen complementar con recomendaciones sobre hábitos visuales saludables.
¿Cada cuánto tiempo debe revisarse un paciente en tratamiento para control de miopía?
Los pacientes que siguen un tratamiento para frenar la miopía deben realizar revisiones periódicas, normalmente cada 6 meses, para evaluar la evolución y ajustar el tratamiento si es necesario. El seguimiento es clave para obtener los mejores resultados.
